miércoles, 11 de marzo de 2015

FELICIDADES

 
 
 

Sí,
tú me conquistaste,
me venciste.

Y no es porque yo me hubiera resistido. No. Es porque fuiste la sangre de mis venas, el aire de mis suspiros, el sentido de mis días, la calma de mis noches.

Suena una campana, a lo lejos. Como si me dijeras aquí estoy aunque no estoy aunque me has perdido hace mucho tiempo aunque no volveremos nunca a estar juntos ni siquiera nos veremos ni siquiera recordaremos los rasgos de nuestro rostro o la música de nuestras risas.

Propiedad privada tuya. Eso soy. Conquistado para siempre...

sábado, 7 de marzo de 2015

Sacio mi sed en aguas estancadas

Sacio mi sed en aguas estancadas.
Voy tirando mis perlas a los cerdos.

Aún así, siempre queda la esperanza.
Y el amor entregado.
Eso nada ni nadie podrá quitárnoslo.

domingo, 22 de febrero de 2015

La llegada imprevista




Soy lo que no te esperas.
Soy lo que no te espera.
Soy a quien no esperas.
Soy a quien no buscas.
Soy a quien no deseas.

Pero soy lo único que tienes ahora mismo.






miércoles, 28 de enero de 2015

20 años no es nada...


Sentado en el mismo sitio
de los últimos 20 años:
arboleda primero,
después erial,
jungla de cemento finalmente.


 
 
 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Ausencia


Era el agua,
                    que estaba turbia;
era el aire,
                    pesado y gris;
era la hierba,
                    arrasada.

Eran las lágrimas.

Era tu ausencia.


miércoles, 8 de octubre de 2014

Como si nunca hubiera existido fuera de tu presencia.


Caminaba despacio por la vieja plaza. El frío se colaba por entre su bufanda roja y la humedad de sus pies le hacía recordar la nieve recién pisada.
 
Silencio de cementerio entre la niebla helada. Solitario, el campanario se alzaba como un testigo mudo e impasible.
 
Cómo no recordar los días de verano, las tardes de brisa cálida, los besos,...
 
La juventud olvidada entre los cuadernos del colegio, los suspiros adolescentes con sabor casi a infancia, el amor puro que nunca lo fue, los desengaños, los bailes, los secretos en los paseos y las palabras al oído,...
 
Vivir aquí es morir. Vivir aquí es morir sin tenerte a mi lado, sin tu presencia. Y el dolor de tener que seguir viviendo. El desgranar de los días deseando la muerte, si es que la muerte pudiera acercarme a ti.
 
Los jubilados silenciosos apoyados en sus bastones nudosos. La vejez, el silencio, la muerte, el olvido.
 
El dolor placentero de tenerte por siempre, de poseer el recuerdo de tu paso por este mundo: la ensoñación constante de vivir en otro mundo contigo, porque sin ti, esto no puede llamarse "mundo". No concebir un mundo donde no existas, donde tu sonrisa no ilumine el fondo de la calle, allá arriba, más allá de la plaza, por entre la fuente y la estatua de la virgen. Un mundo en el que sobra todo, si estás tú en él.
 
Quiero escribirlo ahora, quiero escribirlo aquí: me muero esperando la hora de mi muerte.
 
La hora de mi muerte, de la fusión completa, del olvido absoluto de mi persona: como si nunca hubiera existido.
Como si nunca hubiera existido fuera de tu presencia.

https://www.youtube.com/watch?v=2Bb0k9HgQxc