martes, 29 de enero de 2013

CUADERNO DE LIPTI-LEHNIV (2)



Descripción.

            El cuaderno indonesio es un cuaderno de escritura de 170 páginas.

            Cuando lo rescaté, estaba abierto por la página 5, de manera que entonces no ví la portada.

            El cuaderno tiene 15,5 cms de largo y 20,5 cms de alto. La portada y la contraportada son de cartón duro, forradas con un papel amarillo estampado con flores rosas y moradas y hojas y tallos verdes. El canto está reforzado por una cinta adhesiva negra, que unifica los cuatro cuerpos de los que se compone el cuaderno.

            En el centro de la parte superior de la portada, hay un recuadro blanco remarcado en rojo. En la esquina superior izquierda de dicho recuadro, hay un óvalo amarillo, que semeja un huevo, y en cuyo interior está la silueta azul de una sirena, mirando hacia atrás. Encima del huevo, “BUKU TULIS” en letras rojas, y debajo del mismo “IKAN DUYUNG” en letras azules. En la parte superior de este dibujo, “Hem” en letras verdes.

            La contraportada no tiene más marcas que el estampado de flores.

            La parte interna de la portada tiene dos escritos con tinta negra; uno en la parte superior, otro en la parte central.
            El escrito de la parte superior:
                        “Al igual que el agua, torno a mi lugar: las profundidades
                        pobres y oscuras.”
            El escrito del centro:
                        “¿Cuál es la enfermedad que no se cura sino con la
                        propia enfermedad? El amor.
                        ¿Cuál es la enfermedad que no se cura sino con la
                        propia enfermedad? El recuerdo.
                        ¿Cuál es la enfermedad que no se cura sino con la
                        propia enfermedad? Tú.”

            La parte interna de la contraportada no es sino la última página del cuaderno, pegada al cartón.

            El cuaderno tiene 170 páginas, de las cuales 66 están escritas. Las páginas tienen un número manuscrito en la esquina superior externa, que va desde el 1 hasta el 70, lo que hace suponer que en la voluntad de quien lo escribió estaba continuar con su trabajo (al menos hasta dicha página).

            Los textos escritos de la página 1 a la mitad de la página 7 están en tinta negra y numerados al margen izquierdo (textos 1 al 9); cada texto es separado del siguiente por una línea horizontal en lápiz. El título de cada texto aparece escrito a lápiz en el margen izquierdo, en sentido vertical. Esta sección está encabezada por lo que parece ser el título, al estar en un recuadro: “Riangkemie tras la lluvia”. Al lado de este recuadro hay unas palabras: “Lipti-Lehniv”. La mitad de la página 7 y la mitad de la página 8 (textos 10 y 11), siguen el mismo esquema, pero están escritos en tinta azul. Esta sección la componen 11 textos en prosa.

            Desde la mitad de la página 8 hasta la mitad de la página 20, los textos están escritos en tinta roja, tienen un único título que repite el anterior (“Riangkemie tras la lluvia”) y están numerados con números romanos escritos en lápiz, en el margen izquierdo. Cada texto se separa del siguiente con tres estrellas: * * *. Esta sección la componen 11 textos, uno en prosa y diez en verso.

            La mitad inferior de la página 20 está en blanco.

            Las páginas desde la 21 hasta la 25, contienen los textos numerados del 12 al 19, escritos en tinta azul, excepto el 14 y el 15, escritos en tinta negra.

            En la página 26 aparecen, pegadas con cinta adhesiva, tres hojas de una libreta cuadriculada, que conforman un único texto (sin numeración).

            En las páginas 27 y 28 aparecen dos textos escritos en tinta azul y sin numeración, finalizados con tres estrellas (* * *).

            Desde la página 29 a la 42, aparecen 12 textos en tinta negra, con numeración con lápiz a la izquierda, encabezados por una palabra subrayada: “opualah!”.

            La siguiente sección, de la página 43 a la 49, aparece encabezada por unas palabras escritas a lápiz en un círculo (“faltan de pasar”). Comprende 6 textos numerados, escritos en tinta negra.

            La página 50 está en blanco.

            Las páginas 51 a 66 están escritas en tinta roja, y forman esta parte 15 textos, encabezados por un título subrayado (en tinta azul): “REVISITAR SANGRAZUL”.



domingo, 27 de enero de 2013

CUADERNO DE LIPTI-LEHNIV (1)

ACLARACIÓN.



Historia.

            En el año 2002 vivía yo en Indonesia. En el mes de noviembre, tras los brutales atentados de Kuta Beach, me encontraba en Bali, a la espera de un avión que me devolviera a España. Fue entonces, un caluroso martes, cuando, de vuelta a la pensión donde me hospedaba, encontré el cuaderno.

            Volvía de Gramedia. Había comprado algunos libros de Pramoedya Ananta Toer en el mercado negro, ya que dos semanas atrás un grupo de jóvenes fanáticos había quemado los libros de este autor y era imposible conseguirlos en las librerías. Tras pasar un templo hindú sorteé varias bolsas de basura, que se esparcían desparramadas por la acera. Algunos perros vagabundos rebuscaban qué comer, cuando distinguí un cuaderno manuscrito. Al acercarme a las bolsas pude reconocer algunas palabras en español (“Salieron los toros al valle”), por lo que decidí asustar a los perros y rescatar el cuaderno. Sin mirarlos más, y culpable como si hubiera cometido un delito atroz, metí el cuaderno en la bolsa donde llevaba los libros de Pramoedya.

            Poco sabía yo entonces que ese cuaderno se convertiría en uno de mis más preciados tesoros. Han pasado más de siete años y el cuaderno indonesio me ha acompañado allá donde he ido, y su halo de misterio, de dolor y de poesía no dejan aún de sorprenderme. 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

SANGRAZUL: ORIGEN

Ahora que tanto se escucha/lee, la palabra "origen", refiriéndose al inicio de algo, yo también me he contagiado de dicha moda "radical" (de "raíz", de fundamento), y voy a transcribir el origen del nombre de este blog.

Y digo "transcribir", porque su gestación data del año 1992, en una época donde comenzaba a descubrir mundos nuevos (verdaderamente "mundos" nuevos).
El inicio se sitúa en un poema. Éste:



SANGRAZUL.

Entre tu rostro y el mío
ácida miel hiel dulcísimo
arde en tus ojos mi piel
lloramos la rosa áspera
mientras yo apenas sonrío
sangrazul que respiras

nuestro conocido lobo
que permanece en la espera

viéndoos cargar tableros de madera
mientras yo estudio estupideces estériles
debitando vuestra sangre succionando
dejándoos como pasas
pesares que no tengo
a pesar de vuestra desnutrición
sangrazul que respiras

recordiendo la cráscara
de tu víscera hecha pedazos
esa que llaman corazón
y no es más que esponja sangre
lo siento lo siento y lo siento
por no estar ausente en la despedida
por estar tan poco harto de tus pesos
sangrazul que respiras

con vuestros besos y abrazos
me despido de vosotros va un dago afiliado
que ay madrecita del Carmen atraviesa mi hígado

corre por entre los matorrales
bajo el luno lascivo y livido
de un octubre que pisa a mordiscos
tus pinzas de sangrejo ven
a mí héchate a mis brasos
fuego lento para consumarnos
mientras por entre las peñas
de mi alma nuestro lobo arrulla
sangrazul que respiras

y yo te obligaré
a aspirar mi aroma
el aroma de sangrazul
el sangrazul que respiras

y de nada les servirá
a tusher manos matarme

mi sangrazul tú respiras.


De la interpretación/interpretaciones, y del contexto en el que surgió, escribiré otro día.


sábado, 8 de diciembre de 2012

CARDIOPATÍAS I: Del amor antropófago


Esta entrada tiene que ser en color rojo. Rojo-pasión.

Avance del primer artículo, para "abrir boca" (y nunca mejor dicho, a tenor del tema).

Cardiopatía: enfermedad del corazón.
Corazón: símbolo occidental del lugar donde residen las pulsiones más humanas, que nos convierten, por ende, en humanos. Amor, celos, envidia, obsesión, odio,... Pero sobre todo, amor. Corazones rojos y traspasados por flechas, sufrir por amor.

Herzmaese: novela alemana del XII, inspiradora, después, de varios cuentos contenidos en El Decameron.
En esta novela, el amor se convierte en antropofagia. El deseo del ser amado es tal, que se produce un acto de canibalismo (inconsciente, primero).
El marido asesina al amante de su esposa, le arranca el corazón, lo cocina y se lo sirve a ella para que lo coma (¿no habíamos visto antes esta escena en el deseo de la Madrastra de devorar el corazón de Blancanieves, arrancado por el Cazador?).

Herejía amorosa y mundana (en el mejor sentido de la palabra), que no hace sino "humanizar" el acto eucarístico: "Tomad y comed, esto es mi cuerpo", "Tomad y bebed, esta es mi sangre".
El deseo amoroso queda, así, saciado, al devorar al amado. Fusión de amado y amante.

Hoy día, nuestro deseo amoroso se encuentra atrofiado o aturdido, llenado por otros nutrientes que no siempre son los mejores y que, la mayoría de las veces, no son, ni mucho menos, tan suculentos como devorar al amado.

Así el sentimiento pasa a hacerse carne, corporalidad, encarnación.
El sentimiento pasa a ser función fisiológica.
El amor se transforma en nutrición.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿OTRO CAFÉ, CARIÑO?


Obviamente que tenía que escribir esta entrada.
Y la tenía que escribir de rojo, o de color café, como dicen por acá (que no es otro que el color marrón).
Hoy: lucha con mis alumnos/as, tira y afloja por las notas, reunión aburrida y perfectamente "sacrificable" (me acuerdo que esta palabra la escuché por primera vez en ALIEN, el primero, el bueno, el de Ridley Scott, hablando de la tripulación de la nave: sacrificable).

Hoy cambiaré el té verde por un capuccino: obvio.

"¿Otro café, cariño?"

martes, 27 de noviembre de 2012

SIGO AQUÍ, A LA ESPERA DE UN SENSEI

Pues eso, que me pilla el toro y aún no sé cómo actualizar esto e ir poniéndolo al día. Pero el día que le pille el tranquillo... ese día temblad, porque no dejaré títere con cabeza, si es que queda aún algún títere para cuando yo me maneje en esto.

lunes, 29 de octubre de 2012

INICIO DE ACTIVIDAD: ESTOY VIVO

Hoy comienzo a re-escribir. Hoy comienzo este espacio que no sé muy bien dónde me llevará. Quizás donde me llevaron otros espacios y otros tiempos antes; quizás a ninguna parte y me vaya quedando por el camino, aburrido, perdido, olvidado. Quizás me abra nuevas puertas, de esas que no sabes dónde dan. Sirvan, pues, estas breves y escuetas líneas como pobre pórtico de esta cabaña, sin ni siquiera pensar en ser una declaración de intenciones. Vale.